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14 junio, 2017
Chupitos del E3

Chupitos del E3

por GameReport

Menuda cara llevas, muchacho. No has dormido mucho, ¿no? A que lo adivino: el E3. ¿Qué pasa? ¿Un señor como yo no puede conocer el E3? Bueno, ¡pues por supuesto que no lo conocía! Si no llega a ser por el coñazo que me han dado los chicos de GameReport durante toda la semana… Menuda ruidera han montado. ¡Hype! ¡Teraflops! ¡GOTY! Por un momento pensé que estaban invocando a un Primigenio. Total, que tengo aquí chupitos como para una boda, así que me alegro de que hayas venido con ganas porque mira qué tabla te he preparado. De izquierda a derecha y uno detrás de otro, como si de una ristra de trailers genéricos de Sony se tratase. Sí, claro que invita la casa. ¡Salud!

Electronic Arts

Abría La Semana Fantástica del Corte Gamer una de las empresas más odiadas del panorama. Esto no me lo invento yo, que ahí están año tras año las encuestas donde se pregunta al pueblo sobre qué compañías le dan la vida y cuáles se la quitan, y Electronic Arts tiene en su vitrina varios trofeos a la peor de todas. A ellos parece que les trae sin cuidado, pero ése es otro cantar. El caso es que, para sorpresa de nadie, se conformaron con que no faltase ningún imprescindible: ‘Madden NFL 2018’ para hacer América grande otra vez, el ‘FIFA’ número inserte aquí el año en que se escriben estas líneas porque esos sobres del FUT no se van a comprar solos, una expansión para ‘Battlefield 1’ que incorporará mujeres como personajes jugables titulada ‘In the Name of the Tsar’… Iba a seguir enumerando como si de una lista de componentes se tratase cosas como el nuevo ‘Need for Speed’ —cuya edición coleccionista debería venir, por respeto, con una foto de Vin Diesel y Paul Walker— o el nuevo ‘NBA 2K17’ pero mira, para qué. A EA no le ha importado hacer que me interesen intentando algo diferente y yo tengo las palabras contadas así que mejor hablemos de lo más destacable.

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De todos los fuegos artificiales, sólo he podido salvar un par de figuras de luz fugaces. La primera: ‘Star Wars: Battlefront II’. Parece que EA ha decidido escuchar el clamor popular, el cual era bastante claro y concreto, y en la segunda entrega encontraremos más contenido, expansiones gratuitas y un modo historia protagonizado por una soldado imperial. Un pitch elevator inmejorable. Y la segunda chispa de color la puso un indie, cómo no: ‘A Way Out’. Los creadores de ‘Brothers: A Tale of Two Sons’ con Josef Fares a la cabeza nos traen un intento de explorar los límites del juego competitivo con una historia donde un par de desconocidos tendrán que cooperar para escapar de la cárcel. Jugar a ‘Prison Break’ con un colega en el sofá de casa. No se me ocurre un plan mejor.

Es posible que la vitrina de EA no reciba el premio a la peor conferencia de este año, pero desde luego tampoco tendrá que hacer hueco por el de ganador. Como la propia compañía, una propuesta continuista y conservadora con un par de riesgos asumibles. Actitud que por otro lado podría resumir la totalidad del E3 de este maldito año.

Microsoft

TERAFLOPS. Era todo lo que alcanzaba a pensar mientras me disponía a ver lo que nos iba a presentar Microsoft en este E3. Y obviamente no decepcionaron. El anteriormente conocido como Proyecto Scorpio ahora pasaba a llamarse Xbox One X en lo que me da es una decisión que se tomó sólo por vía escrita y nadie tuvo la ocurrencia de pronunciar el nombre en voz alta. Un montón de especificaciones técnicas después, quedaba clara una cosa: la nueva consola de Microsoft es un bicho de cuidado. Sin embargo, una consola no es más que un reproductor de vídeo carísimo sin una buena colección de juegos, y aunque es cierto que hubo una clara ausencia de bombazos exclusivos, la estantería no estaba tan vacía como pudiera parecer, aunque muchos compartan sitio con sus versiones para ordenador.

De toda la batería de títulos y acotando a indies cabe destacar el esperadísimo ‘Cuphead’, un juego de plataformas centrado en las batallas contra jefes finales y con una estética sacada de forma exquisita directamente de los dibujos animados de los años 30. Pudimos ver algo de ‘Tacoma’, lo nuevo de los creadores de ‘Gone Home’, una aventura intimista ambientada en una estación espacial y con el eje central puesto en la realidad aumentada para generar puzles y situaciones por las que avanzar. Con ‘Ori and the Will of the Wisps’ pasó algo curioso, pues su recibimiento fue mayoritariamente cálido mientras yo no podía quitarme de la cabeza el pensamiento de que menudo desperdicio era encontrarnos a un equipo tan creativo y talentoso desarrollando una secuela tan temprana.

Los caballos ganadores de Microsoft se redujeron a ‘State of Decay 2’ y ‘Crackdown 3’, pero bien podríamos estar hablando de ponis con un largo camino por delante hasta convertirse en competidores reales. De nuevo el número más repetido durante todas las conferencias hacía acto de presencia: 2018. Como decía al principio, Microsoft tenía algunas cartas debajo de la manga, pero resultó que ninguna era un As. Es posible que tengan la mayor potencia del mercado en sus manos, pero sin un buque insignia que la guíe la flota verde seguirá de puerto en puerto sin acabar de asentarse.

Ubisoft

Si algo tiene de bonito todo este circo es que, a veces, te sorprende. Entiéndase para bien, claro, lo contrario no sería algo a destacar a estas alturas. Los que estábamos delante del monitor, entre latas de Monster y ganas de morirmos tras la conferencia del PC Gaming Show, necesitábamos algo de esa magia del E3 de antaño. El de las marionetas de Nintendo. El de Kojima entrando al ritmo de los tambores de la banda sonora de ‘Mad Max’. El de Steve Race grabando a fuego ‘299’ en la madera del ataúd de Sega Saturn. Y como todo lo bonito en esta vida, la magia llegó de donde menos la esperábamos.

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Ubisoft hizo una conferencia perfecta. Y es algo que podíamos haber adivinado cuando en el primer minuto de la misma puso sobre el escenario sus benditos pies Shigeru Miyamoto. El hombre de la eterna felicidad entró en el auditorio con una réplica del arma que podremos utilizar en ‘Mario + Rabbids: Kingdom Battle’, el crossover que nadie había pedido pero que todos acabaron queriendo comprar. Acompañadme en esta espiral de locura, aunque resulte complicado, pues estamos hablando de una suerte de ‘X-COM’ cuqui con Mario y los Rabbids desarrollado por Ubisoft en colaboración con Nintendo. Luego Ubi hizo lo que se esperaba de ella y presentó el cacareado ‘Assassin’s Creed Origins’, ‘The Crew 2’, ‘South Park and the Fractured But Whole’, ‘Just Dance’ —con el obligatorio número musical marca de la casa coronado por panda bailongo— o nuevo contenido para ‘Steep’. Pero antes de que pudiéramos quejarnos nos tiraron a la cara tres nuevas IP: ‘Skull and Bones’ (porque los piratas son los nuevos zombis) coge la mecánica naval de ‘Assassin’s Creed’ y la convierte en videojuego multijugador; ‘Transference’, misterioso título avalado por Elijah Wood y orientado a la realidad virtual; y por último ‘Starlink: Battle of Atlas’, o lo que saldría de una noche loca en un motel entre ‘No Man’s Sky’ y los amiibo de Nintendo.

Parecía que estaba todo el pescado vendido pero, como diría Steve Jobs, faltaba una cosa más. En las pantallas gigantes, el sueño de muchos. En el escenario, Michel Ancel. En sus ojos, las lágrimas de la felicidad que da ver cómo el sueño de tu vida va cobrando forma. Y cuando se desvanece el logo de ‘Beyond Good and Evil 2’ en la pantalla tras un tráiler de quitarse el sombrero, todo el equipo de Ubisoft sale al escenario y despiden la función con un estruendoso aplauso. Al final resultó que contentar al público era tan fácil como demostrar pasión por lo que estás haciendo. Y si las lágrimas de Ancel no son por lo que merecen la pena los videojuegos, que baje Iwata y lo vea.

PC Gaming Show

Si por mi fuera, me saltaría este chupito. No me malinterpretéis: no tengo nada en contra de los jugadores de PC. Yo mismo soy un gordopecero de aúpa. Es un problema de puro espectáculo, o de su ausencia en este caso. De hecho intento hacer memoria de lo que se estuvo anunciando y no sabría deciros con certeza más allá de varios indies que luego os comentaré. Esperad, que lo miro. Ah, sí. Una expansión de ‘X-Com 2’, ‘Battletech’, ‘Mount and Blade II: Bannerlord’, ‘Total War: Warhammer II’, una expansion para un tal ‘Shadowverse’… ¡Ah! Ésta me hizo especial gracia. Un tráiler de animaciones de salto y parkour para ‘PlayerUnknown’s Battlegrounds’. Sí, en serio. Ocurrió. ‘Killing Floor 2’. Una cinemática de ‘Shadow of War’ descontextualizada. Veis un patrón, ¿verdad? Hablamos de juegos de géneros ya de por sí poco adecuados para este tipo de evento, y si a eso le sumamos un formato en el que los desarrolladores de los distintos títulos desfilaban por el escenario para contarnos en detalle el proyecto, el ritmo pasaba a ser insoportable.

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Los indies fueron los que, como casi siempre, se encargaron de poner la nota de color. ‘Ooblets’ pinta maravilloso con su fórmula ‘Pokémon’ edulcorada, y ‘Tunic’ destila la esencia de ‘The Legend of Zelda’ pero con un zorro con espada. Un. Zorro. Con. Espada. ¿Por qué no pudieron centrar toda la conferencia en el zorro? La nota discordante la puso Tim Soret, creador de ‘The Last Night’, y toda la polémica que había levantado el día anterior al viralizarse unas opiniones suyas que lo acercaban al espectro ideológico del GamerGate. Aunque se disculpó en rigoroso directo, uno no puede evitar pensar que se trata de un simple control de daños, cuando todo parece indicar que el juego basa su premisa en una distopía en la que, entre otras cosas, «el feminismo ha ganado» o una renta universal ha drenado la creatividad de las personas. Un argumento del que si Ayn Rand tuviera constancia (y algo más de salud) ya se habría reservado la edición coleccionista.

La conferencia acabó con un tipo de Microsoft Studios presentando un remake de ‘Age of Empires’. Como lo leéis. Si tuviese que buscar una metáfora para explicar la situación actual de los videojuegos en PC, no se me ocurriría una mejor.

Bethesda

Bethesda se ha convertido en una frase hecha dentro del E3. Algo formulaico, predecible, ajeno a cualquier posibilidad de mantenernos despiertos. La conferencia parecía la de una empresa consolidada soltando sus batallitas comerciales, con su playlist anacrónico marca de la casa acompañando cada tráiler que nos lanzaban, directos a la indiferencia. Que sí, que sí: hay ‘The Evil Within 2’ con un Shinji Mikami en aparente estado de gracia —no la vuelvas a cagar con el tramo final, por favor—, un ‘Wolfenstein II: The New Colossus’ que nos devuelve las ganas de masacrar nazis, un DLC en ‘Dishonored II’… Pero hay también humo en forma de VR con ‘Doom VFR’ y ‘Fallout 4 VR’, una tecnología fuera de los hogares y el alcance del público general que sólo será disfrutada por ese pequeño nicho de público que se puede permitir una habitación vacía junto a unos cuantos mareos —dejemos fuera a PS VR—.

Y, por supuesto, ‘Skyrim’. ¿Quieres ‘Skyrim’? ¿No vas a comprar ‘Skyrim’? ¿Lo quieres en Ouya? Te lo saco a la mitad de precio. ¿En Switch? No se hable más, hay que amortizar la inversión. ¿En VR? Dentro de poco lo veremos como ‘Doom’: ejecutándose en calculadoras.

Devolver

Todos nos quedamos bastante acojonados cuando Devolver subió al escenario, dispuesto a comerse los focos del E3 en el que no iban a anunciar nuevos juegos. ¿Qué? ¿Cómo? ¿Una conferencia sin exclusive reveals, awesome features y the definition of the future como les gusta decir a los publicistas? Pues sí: en vez de eso, Devolver Digital con su espíritu más gamberro se marcó una pieza subversiva en la que se cargaba todas las convenciones de la feria angelina. Todo era una gigantesca broma y nosotros nos la comimos con palomitas, con su público pregrabado, sus risas de lata y sus disparos al aire. Había tiempo para hacer realidad el tirar dinero a la pantalla o el earliest access mientras se cercenaban manos y explotaban cabezas. Una fábrica de memes itinerante que no tenía más objetivo que volver a dar la nota, girando cabezas del indie que está pensando en publicar su videojuego y que conecta con ese espíritu irreverente, y el público general que normalmente no haría ni caso a las propuestas de la editora. No era una conferencia: era una declaración de principios en la línea de Fork Parker.

Tomorrow’s unethical business practices today!
Sony

shadow-of-the-colossus¿Qué pasa cuando una empresa domina con mano de hierro el mercado? Que no va a presentar nada que se salga de su línea ni un milímetro. En años anteriores, Sony nos ha vendido humo y así ha ganado el E3, paseándose entre sus rivales porque sabía que no cumpliría sus promesas hasta dentro de muuuuuucho tiempo —inciso para el sonyer medio: tranquilos, ya llega Nintendo y su ‘Metroid Prime 4’ en breves—. Este año es sólo el culmen de esta travesía por el desierto: un montón de vídeos vacíos, carentes de ritmo y sentido que nos dejan ver todo lo que jugaremos… en 2018. Parece como si Sony quisiera diversificar su artillería, utilizando otros eventos como la Gamescom, el TGS o la PlayStation Experience para ir racionando los anuncios, impidiendo así ser tragado por la vorágine de títulos que viene siempre con el E3. Pero esto no funciona así para miles de jugadores que ahora ven como su consola se va a tener que alimentar de títulos que podría jugar en unos cuantos sistemas más: mejor para nuestro backlog pero una propuesta bastante pobre para el que ha confiado en ellos.

Aun así, no le quito los meritos: ahí hay juegazos que van a salir, que estarán bien y que lo volverán a petar. Sin embargo, esta era la feria de la magia, de ilusionarse, de sacar un bombazo como ‘The Last Guardian’ otra vez, y no de anunciar tropecientos títulos de VR sin orden ni concierto entre medias. Tampoco me puedes enseñar un remaster/remake de ‘Shadow of the Colossus’ después de haberme dicho que nadie utilizaba la retrocompatabilidad, aunque me emocione pensar que voy a volver a vivir la aventura de Ueda cabalgando sobre Agro.

En definitiva, la que estaba en el escenario no era Sony: era un Tío Gilito entre billetes, obteniendo cada centavo del pardillo que se deje engañar con esos trailers llenos de luces y compre la consola un poco antes de lo que necesita. Y así no: esto no es un for the players. Esto es un for the business.

Nintendo

El tren del hype que descarrila cada dos por tres este año se centró un poco, y entendió cuál era su papel y lo que tenían que demostrar con la nueva consola. Sigue tirando de franquicia apoltronada y apolillada pero hay tanto talento en esos equipos jóvenes y fogueados a la sombra de Miyamoto, que te pueden sacar veinte mecánicas nuevas en cada una de las IP sin riesgo, con la seguridad económica de que el juego se va a vender como churros en cuanto salga al mercado. Y si no, miren ‘Super Mario Odissey’: a ninguna franquicia se le hubiera permitido esta locura y ahí les tienes, convencidos de que un dinosaurio con mostacho tiene cabida dentro de un videojuego moderno.

La conclusión es clara después de este spotlight: Nintendo va a su bola. Aplasta televisiones 4K con el culo de Reggie mientras nos vende la Switch, porque ha entendido que los desarrollos gigantescos no son para ellos y tampoco tienen la infraestructura para mantenerlos. Su mantra una IP por mes por ahora se cumple a rajatabla, sin fallos, porque no pueden repetir las travesías por el desierto que ocurrieron en Wii U: parece que Kimishima ha conseguido montar su propio chiringuito, dejando el suficiente tiempo para que los desarrollos maduren y no acaben varados en planificaciones interminables. Y mientras siguen con ese formato tan inteligente que es el Nintendo Treehouse Live, donde tienen un flujo constante de anuncios —hola, ‘Metroid: Samus Returns’— y demostraciones que mantienen la conversación viva en las redes.

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Pero tampoco olvidemos que se han perdido un poco con el humo: tenían que poner sus pequeños cojones amarillos —como diría Hiroshi Yamauchi en aquella entrevista a Gamerah— y no se les ocurrió otra cosa que poner un logo after effects con un ‘Metroid Prime 4’ bien grande. Ahí que se vea y les proclamen como ganadores del E3. Pues no, señores, esto no va así. O me presentan algo bien, con su gameplay marca de la casa o no me lo trago. No cojan las peores prácticas de los demás y sigan haciendo juegos. Por Iwata y Yokoi.

Vampyr

Entre tanta conferencia algunas compañías supieron que quedarían eclipsadas o, simplemente, decidieron publicar sus trailers por otros canales. Antes del pistoletazo de salida del E3 se mostraba ya el ‘Vampyr’ de Dontnod Entertainment, que se lanza a la piscina con un título completamente diferente a su exitoso ‘Life is Strange’. Un tráiler completamente cinemático que, pese a su presentación y aspecto cuidado, no deja de seguir la línea de lo que se presenta en este tipo de ferias: mucho vídeo espectacular, mucho humo sin fechas, pero muy poco de jugabilidad. Tuvimos la oportunidad de ver una pequeña demo jugable en la Gamescom, pero sabe mal no ver ni un poco de eso en su presentación y quedarnos con un vídeo salido a posteriori, sabiendo que se trata de una aventura de rol en la que habrá que tomar muchas decisiones.

Kingdom Hearts 3 y las locuras de Sega

Uno de los platos fuertes, no obstante, fueron los estudios japoneses. En las redes sociales ‘Kingdom Hearts 3’ se volvía viral debido a la altísima expectación de sus fans por el tercer juego numerado de la saga, y aunque no es un tráiler que deje una huella profunda, siempre es bueno tener noticias del juego que, para variar, sigue sin fecha. Algunas cinemáticas pero, sobre todo, jugabilidad centrada en sus combates y las combinaciones con los compañeros. Tirón de orejas, en cambio, para Sega: tener ‘Yakuza 6′ en un E3 es sin duda un motivo de gran alegría, pero mencionar semanas antes del E3 que ’13 Sentinels: Aegis Rim’ de Vanillaware iba a estar en el E3 y atreverse a mostrar el mismo tráiler de hace dos años —sólo que ahora traducido al inglés— resulta cuanto menos decepcionante.

Dragon Ball FighterZ

Pero el que sin duda ha sorprendido a propios y extraños ha sido ‘Dragon Ball FighterZ’: posiblemente, el juego de ‘Dragon Ball’ que todos sus fans necesitábamos, sólo que aún no lo sabíamos. Con sus más y sus menos, está claro que por ser una franquicia archifamosa los juegos del célebre anime venden como churros sólo por el nombre, pero el despropósito de algunos de ellos ha bajado también la calidad de la marca. Encargarle un juego así a Arc System Works —que, ojo, no es la primera vez que hacen un juego de ‘Dragon Ball’, pero sí que parece muy alejado del modelo del anterior juego de 3DS— eleva enormemente el valor de la franquicia, especialmente con un apartado gráfico que entra por los ojos, empleando Unreal Engine con la misma maestría que los últimos títulos de ‘Guilty Gear’.

gokuvegeta

Se trata de un 3VS3, con asistencias de personajes y gran velocidad. Falta saber, claro, cuán accesible será: yo personalmente deseo un término medio como lo fue ‘Persona 4: Arena’, que permitía la entrada a jugadores nuevos que simplemente eran fans de ‘Persona’, pero orientado hacia la competitividad y precisión clásicas de Arc System Works. Quizá demasiadas mecánicas puedan espantar al fan habitual de la franquicia, pero también hay que decir que ya era hora de tener un juego de ‘Dragon Ball’ con este nivel de trabajo detrás. Aunque, probablemente, cuando salga lo hará con pocos personajes… y se comparará constantemente a los tropecientos personajes clónicos de los que presumía ‘Dragon Ball Z: Budokai Tenkaichi 3’, en vez de quedarse con sus virtudes.

.hack//G.U. Last Recode

Ya fuera del E3, pero coincidiendo en fechas con una mágica nota de prensa en Famitsu, ha ocurrido lo imposible, lo que todos los fans de la saga ‘.hack’ llevábamos diez años esperando. Se ha anunciado una HD Collection de la trilogía de juegos ‘.hack//G.U.’, y aunque pueda parecer algo baladí para el profano en la franquicia, se trata de un lanzamiento gordísimo que a muchos nos ha emocionado enormemente. Primero, porque hace diez años que no sale un juego de ‘.hack’; y segundo, el contenido extra que se ha anunciado, habilitando un modo con trucos que permitirá saltar más rápidamente las partes de relleno que, aceptémoslo, empeoraban muchísimo el resultado final de tres juegos muy disfrutables. La noticia de que además saldrá en PC aparte de en PS4, es casi una confirmación para occidente en sí misma. Y, encima, no hará falta gastarse los más de cien euros por juego que alcanzaban cada uno, precios prohibitivos hasta para el fan más coleccionista.

Por todo esto y mucho más, aparte del excelente lavado de cara que seguro que le sienta estupendamente a un juego ya de por sí precioso y tremendamente colorido, no: esta HD Collection no es como las otras. Siendo éste el decimoquinto aniversario de la saga y sabiendo la dedicación de Cyberconnect 2 a cosas que les daban más dinero como los juegos de ‘Naruto’, ver que vuelven a sus raíces para la ocasión ha calado hondo entre todos sus fans, y en Japón ‘.hack’ ha sido trending topic en Twitter. Ver para creer… Gracias por tanto, Piroshi.

Soso. Aburrido. Calificativos que han llenado las redes sociales durante estos días de conferencia. Pero esto es el E3: humo, ilusiones, juegos en 2018, ‘Skyrim’… Es un gran espectáculo montado alrededor de unos focos que este año no deslumbran pero que mantienen la ilusión de ver las promesas pronto en las estanterías. No hay mayor evento que éste: toda la comunidad compartiendo, comentando y soltando improperios cada vez que no presentan lo que queremos. Es un momento de comunión, una forma de decir «¡eh! estamos aquí todos juntos disfrutando» mientras las ojeras nos llegan el suelo, ajenos a los artículos de análisis minuto a minuto que llenan páginas de clickbait. Sólo pedimos que no se acabe nunca.


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