Crítica
20 abril, 2017
Fire Emblem Heroes

Fire Emblem Heroes

por Sergio Guerreiro

Fanservice. Es un concepto que, en el caso de los juegos nipones, siempre solemos asociar con el contenido que tiene un carácter sensual: poses sugerentes, pechos con tamaños que provocarían escoliosis y culos afectados por hiperlordosis que desafían las leyes de la genética. Sin embargo, el término alcanza algo más que a las curvas imposibles. Significa referencias oscuras, cameos imprevistos, coñas dentro de la continuidad que un seguidor acérrimo conocerá y disfrutará. En definitiva, cualquier cosa que contribuya a que el fan se sienta bien, sea de la manera que sea. La franquicia ‘Fire Emblem’ ha evolucionado y cambiado hasta tal punto que, en sus últimas entregas, ha virado para abrirse al público general y ha abrazado el fanservice en todos sus estilos sin abandonar los elementos que la hacen única. Pero es su entrega para móviles, ‘Fire Emblem Heroes’, la que convierte el fanservice en su principal reclamo por su condición de juego en el que confluyen los personajes de todas sus entregas.

Peso, ya claro, ya se que quieres cargar...La historia comienza cuando nos invoca la general de los guardianes de Askr, un reino enfrentado con el imperio de Embla. Ambas naciones se encuentran en guerra por una razón sencilla: la potencia imperial quiere subyugar a los héroes de otros mundos, mientras que los príncipes de Askr y nosotros lucharemos por liberarlos. Un buenos contra malos de toda la vida, que profundiza lo justo en su conflicto. Pero seamos sinceros, no estamos aquí para ser unos defensores de la justicia. Estamos aquí para ver como Eprahim y Chrom se dan de toñas y uno de los dos gana en el combate del siglo; estamos aquí para montar nuestro dream team y arrasar. El nombre de la saga nos llama con la promesa del encuentro entre héroes y villanos de toda la franquicia y, aunque se añaden a poco, su número es limitado y sólo abundan los protagonistas de las entregas referentes a las sagas de Akaneia (la de Marth), Elibe (la de Roy, Lyn, Hector y Eliwood), Awakening y Fates.

La manera de conseguirlos es mediante un sistema de gasha, típico de JRPGs de móvil como ‘Brave Frontier’. En este sistema debemos de gastar orbes (la moneda que se consigue con dinero real o cumpliendo diversos objetivos) para conseguir personajes, si bien los que salen son completamente aleatorios, similares a las máquinas expendedoras de figuras de dónde viene el término. Sin embargo, el juego de Nintendo es más benévolo que otros títulos con el mismo sistema de negocio y, a la vez, más aprovechado. Por un lado, el porcentaje de sacar a los personajes más raros es mayor que en los títulos de la competencia; por otro, cada uno de los que consigamos tiene una ruta de crecimiento distinta, haciendo que un stat prime sobre el resto y otro sea inferior, lo que hace que a altos niveles de juego haya que buscar el personaje concreto con los mejores atributos, aumentando tanto la necesidad de tener el mejor soldado, como el gasto que se quiera hacer tanto de tiempo como de dinero. O si no siempre puedes dejar a un lado esa carrera armamentística y dedicarte a coleccionar tus personajes favoritos, como si fueran cromos, y luego utilizarlos para disfrutar de su sistema de combate.

Fire Emblem Heroes convierte el fanservice del que últimamente hace gala la saga en su principal atractivo

Este gameplay ha tenido una adaptación notable a los dispositivos inteligentes: el enfoque al mercado móvil hace que se busquen combates rápidos, de unos dos o tres minutos, montados en mapas de 6×8 casillas. Mapas llenos de fanservice, referenciando localizaciones conocidas, desde la isla de Talys al castillo de batallaHoshido o el templo de Naga. En estos lugares combatiremos con nuestro grupo de cuatro personajes contra otros batallones de hasta seis unidades, hándicap necesario viendo la inteligencia de la que hace gala la IA en algunos momentos. Y aquí aparece un viejo conocido, bien replanteado. El triángulo de armas vuelve a hacer acto de presencia, pero en este caso, se divide por colores, cada uno englobando armas y elementos diferentes: el rojo simboliza fuego y espadas, que vencen al verde que abarca viento y hachas, éstos a su vez son superiores al azul, que comprende magia de trueno y lanzas y éstos últimos vencen a los primeros. Por su parte, están fuera de este triángulo los ladrones (que se centran en debuffs o disminución de los atributos de los contrarios), los arqueros y las unidades con bastones. Pero no es lo único que cambia, pues a los ladrones y magos se les restringe a ser unidades de ataque a distancia cambiando su rol habitual en los juegos principales de la saga, haciendo que tengamos que adaptar nuestra manera de jugar habitual a las reglas que impone el título.

Cierto es que tampoco tenemos que comportarnos como un maestro estratega. Si nos ponemos a grindear y sacamos unos cuantos niveles podemos superar la mayoría de los mapas con facilidad sin necesidad de forzar las neuronas. Sin embargo, si queremos vencer a enemigos de nivel superior o los mapas de evento en los que podemos desbloquear personajes especiales tendremos que meditar bien qué hacer en cada momento; son mapas en los que el enemigo tiene ventaja estratégica y que para superarlos, tendremos que completarlo sin que ninguna de nuestras unidades muera. Son escenarios en los que no cabe aniquilar al adversario mediante fuerza bruta por tener un nivel mayor, sino que es necesario llevar un equipo con habilidades que se compenetran y hacer gala de ingenio táctico. Combates más cercanos a lo que nos podemos encontrar en los mapas más difíciles de la franquicia. Un regalo para los fans hardcore que estén dispuestos a ahondar dentro de sus desafíos.

Porque al fin y al cabo es eso. ‘Fire Emblem Heroes’ es fanservice de lo que uno quiera. Desde poses sugerentes y diálogos dirigidos a encandilar al jugador hasta guiños a toda la trayectoria de la franquicia; con la profundidad mecánica suficiente si uno quiere adentrarse en ella. Quien no, tendrá un matarratos ameno, aunque no tanto como ‘Super Mario Run’ u otros juegos de móviles que estén más centrados en la habilidad. Es un crossover que apela a un tipo específico de público y al que no le interese, hará bien en ignorarlo. Pero el que sea un seguidor acérrimo tiene aquí una carta de amor específica para él y para sus ratos libres, y a esa persona es a quién le importará este juego.


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